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Cerrajeros Urgentes
La rutina y las novedades que vamos encontrando día a día nos dan el empuje necesario para emprender tareas que quizás nunca nos imaginamos que podríamos hacer sin ayuda de un experto, como lo son, por ejemplo, las referidas a trabajos en el hogar.
Una de ellas comprende el cambio de la cerradura de una puerta, dispositivo al cual posiblemente no habíamos prestado atención hasta ahora, pero que verás que no exigen cualidades especiales, sino algo de organización y herramientas básicas.
Pasos que debemos seguir
Periódicamente debemos revisar las cerraduras de las puertas de nuestras casas para detectar sus condiciones y realizar una tarea de mantenimiento. Esta revisión permitirá si funcionan correctamente, si tienen óxido o se han trabado, permitiendo tomar a tiempo las decisiones a que haya lugar.
Cada puerta de la casa tiene sus características propias, dependiendo de la utilidad que prestan en la misma, es decir, si son puertas principales de entrada o externas, si dan salida a un patio o a un jardín interna, o bien a alguna habitación o sala de la vivienda.
De esas características dependerá el tipo de cerradura que necesitan, dado que el mantenimiento es similar para todas ellas. La decisión de cambio de alguna de esas cerraduras depende de sus condiciones al momento en que hagas la revisión.
Si tiene alguna pieza rota o desgastada, con signos de óxido o tornillos debilitados por el tiempo señala que es tiempo de hacer un cambio, por lo que debemos iniciar esta labor con la adquisición de la(s) cerradura(s) que se deben sustituir, incluyendo el cilindro o bombín.
Cuando vayas a comprarla puedes llevar la vieja como modelo, o tomarle una fotografía para mostrarle al vendedor el modelo que necesitas adquirir, de manera que te muestre opciones similares y puedas escoger la que te agrade más.
El procedimiento para desinstalar la cerradura es sencillo, sólo debes buscar los tornillos de sujeción y comenzar a desmontarlos uno por uno, fijándote bien donde están ubicados y qué sostienen, para te guíes en sentido inverso cuando vayas a colocar la nueva.
Un destornillador y una pinza pueden bastar para realizar este cambio, dado que con el desatornillador puedes hacer palanca para extraer las placas que protegen la cerradura una vez hayas retirado los tornillos.
Por la parte lateral de la puerta, verá que el pestillo también está sujeto por tornillos, una vez que lo saques, podrás ver el mecanismo que permite el funcionamiento de las perillas y el cilindro, que se puede extraer jalándolo con la llave puesta, al intentar girarla, o empujando con ayuda del destornillador desde la parte interna de la puerta.
Cuando se hace el retiro del cilindro, se recomienda sujetar con una mano la perilla para que no ceda mientras se extrae esa pieza, a fin de evitar que se rompa por la presión.
Limpia el área y comienza a instalar el nuevo sistema. Detalla el empaque de la nueva cerradura y ten cuidado de no extraviar los tornillos que contiene. Generalmente tienen un gráfico o instrucciones para proceder a la colocación en la puerta, lo cual puede ser de utilidad complementaria si has seguido nuestras indicaciones.
El pestillo debe quedarte recto, asegurando su posición con los tornillos correspondientes. Momentáneamente puedes dejarlos sin apretar demasiado hasta verificar que están en su posición correcta, momento en el cual procederás a terminar de atornillarlo.
Fíjate qué parte de las perillas va del lado interno y cuál del externo, acopla la pieza que une ambas partes en el interior de la puerta y verifica cómo debe ir el cilindro para que el funcionamiento se dé sin trabas y listo!

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